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miércoles, 20 de marzo de 2013

MARGINACIÓN, INADAPTACIÓN, DELINCUENCIA Y NORMALIDAD

"Zapatos" de Vincent Van Gogh
MARGINACIÓN

Se puede definir marginal como situación que está fuera de la "normalidad". El concepto de marginación  exige la referencia a un grupo concreto. Un individuo siempre es definido como marginal en relación a las características de un grupo diferente al suyo. El concepto de marginación implica la existencia de una carencia por parte del individuo con respecto a las demandas de normalidad de ese grupo; y se trata de carencias cualitativas referidas al comportamiento.

El grupo de referencia que define el concepto de marginación es aquel al que denominamos "grupo normativo", que establece las normas y las leyes por las que se rige una determinada sociedad, el que establece las pautas de comportamiento que van a ser consideradas normales. Un grupo social se convierte en normativo en función de una determinada estructura de poder. No es la calidad de ese grupo, sino su poder económico, político, etc., lo que le convierte en predominante. A ese grupo van a ser comparados todos los demás, cuya conceptualización como marginados o no va a depender de su mayor o menor distancia con respecto de las características del grupo normativo. 

El concepto de normalidad tiene una debilidad, ya que implica dar el carácter de objetivo a algo esencial e ineludiblemente subjetivo.

La marginación es una situación en la que se encuentra el individuo casi siempre de forma pasiva, al margen de su propia decisión y de sus intereses. Son otras cuestiones individuales o grupales, físicas o sociales, las que le conducen a ella. En consecuencia, la situación de marginación no tiene por que implicar una rebelión contra las instancias marginadoras. Es decir, el marginado no tiene porqué manifestar un comportamiento desadaptado.

El término de marginación es impreciso, difícil de acotar y en él pueden tener  cabida personas muy distintas. Existen diferentes criterios que definen la situación de marginación:
  1. La Edad: El sistema social establece unos elementos de reconocimiento de la llegada a la madurez que, a modos de ritos de iniciación, implican el acceso a la edad adulta y a la participación activa.
  2. Criterio Económico: Por la crisis económica se prolonga la situación de aprendizaje y consiguientemente la dependencia económica respecto de la familia.
  3. Sexual: La situación de la mujer en nuestra sociedad es, al menos, de una cierta marginación, tal vez hoy disfrazada de proteccionismo, que es una forma más sutil de exclusión. Si pertenece a una minoría étnica, como es el caso de la etnia gitana, o si se procede de otro ambiente social, como el caso de los inmigrantes o de una situación de pobreza.
Estos tres criterios son grupales, pero también los hay individuales, como la discapacidad psíquica o la discapacidad física

INADAPTACIÓN

Mientras el concepto de marginación no tiene por qué implicar una conducta específica, el de inadaptación, si la implica, es decir, el sujeto no sólo se encuentra al margen de la normalidad social sino que, además, manifiesta un comportamiento discrepante respecto de las pautas comportamentales consideradas "normales".

La situación de marginación es la causa de que el individuo llegue a manifestar un comportamiento discrepante, o al menos es uno de los factores causantes de su desencadenamiento. Así sucede, por ejemplo, cuando el emigrante, en un país con una cultura diferente a la propia, sigue manifestando pautas de comportamiento que entran en conflicto con la "normalidad" de la cultura donde se manifiestan; o en el caso del gitano que mantiene las costumbres de su pueblo en una sociedad paya. En ambos casos, se adopta un comportamiento diferente de las formas de comportamiento consideradas normales por el sistema social. Ese comportamiento es, al menos en parte, la causa de la situación de marginación, si bien, como en el caso de los gitanos o de cualquier otra situación en la que dos culturas diferentes compartan un mismo espacio, la supresión de ese comportamiento diferente presumiblemente no supondría el final de la situación de marginación. El que el comportamiento discrepante sea aceptado, tolerado, rechazado o perseguido depende de ciertas características, tanto del autor de ese comportamiento como del grupo social al que pertenezca.

El nivel de tolerancia del sistema social suele ser mayor con las "desviaciones" conforme el inadaptado está más próximo al grupo normativo. Ejemplo de ello es la presencia en nuestro Código Penal de todo tipo de delitos contra la propiedad y la escasa presencia de otros delitos, como financieros o ecológicos.

La actitud social hacia el inadaptado depende de ciertas características personales de éste. Así, el comportamiento extravagante de ciertos artistas difícilmente sería tolerado si lo manifestasen otras personas. En ciertos círculos se han consumido drogas desde hace mucho tiempo, pero sólo cuando la droga ha llegado a otros niveles se ha convertido en un problema. Hoy la etiqueta de "drogadicto" no se aplica a todos los que consumen drogas ni a los que consumen cualquier tipo de drogas.

La manera en que la sociedad aborde su intervención sobre una determinada conducta desadaptada va a depender de que implique o no una amenaza, no ya para esa sociedad, sino para el mantenimiento del sistema social.

El concepto de inadaptación también puede aludir a comportamientos diferentes y en su consideración influye:
    • El grupo social del inadaptado.
    • El nivel de reconocimiento social de los valores que aporte.
    • La amenaza que suponga para el sistema social.
La inadaptación estará en función de la distancia entre el grupo de pertenencia del sujeto y el grupo normativo de referencia. Tal es el caso de la mayoría de los delincuentes. En otros individuos, el comportamiento discrepante puede ser el resultado de una opción personal, como es el caso de un revolucionario.

DELINCUENCIA

La palabra "delincuencia" deriva del concepto jurídico de delito, que está referido no a una conducta, sino a un acto concreto, y en relación a unas figuras legales. Delincuente es quien comete un delito contemplado en un determinado Código Penal. Es importante conocer cuál es el proceso social e individual que lleva a un determinado individuo a manifestar, de una manera más o menos permanente, un tipo de comportamiento.

NORMALIDAD

Son diagnosticados o "etiquetados" como "anormales", "desviados" o "delincuentes" aquellos individuos que manifiestan un comportamiento discrepante con ese concepto de normalidad o de adaptación. El que un comportamiento sea considerado como normal y adaptado o anormal o inadaptado depende, no sólo del comportamiento en sí, sino que depende de la sociedad:
    • En qué contexto se de
    • Quién sea el individuo que manifiesta el comportamiento
    • Quién sea el encargado de evaluarlo
    • Cuál sea la distancia entre el contexto social de ambos
    • Cuáles sean las consecuencias de ese comportamiento
    • A quién o a qué afecte.
La ciencia apenas se plantea el problema de la normalidad porque el científico rara vez pertenece a los grupos que pueden ser considerados, de una u otra forma, como susceptibles de anormalidad. Los encargados de investigar, evaluar o juzgar el comportamiento suelen ser seleccionados desde la infancia a través de una serie sutil, pero muy eficaz, de filtros, de forma que sólo pueden llegar a ser psicólogos, psiquiatras, jueces o legisladores algunas personas, pertenecientes casi en su totalidad al grupo social más cercano al criterio de normalidad dominante en un determinado orden social. Se trata de un sistema de filtros basado en el proceso de socialización, en el que las posibilidades futuras de cada persona son consecuencia, más que de sus capacidades individuales, de su pertenencia a un grupo social u otro.

CRITERIOS DE NORMALIDAD

Estadístico: Se baraja el término medio que establece el término de normalidad.

Sociológico: Desde esta perspectiva se puede encontrar concepciones relativamente distintas de la normalidad, sobre todo aquellas que hacen referencia a la semejanza o incluso identificación entre lo normal y lo moral o entre lo normal y lo adaptado.

Para muchos autores el concepto de lo normal es una variante del concepto de "lo bueno" desde el punto de vista valorativo social. Un comportamiento es normal cuando sus efectos sobre el entorno social son positivos o, más exactamente, cuando no inciden negativamente sobre él. Anormal, por tanto, sería todo comportamiento que estuviera en desacuerdo con las costumbres, valores, leyes y con la moral del grupo social normativo.

Por otro lado, la normalidad o anormalidad estaría en función de las reacciones sociales ante él. Es normal todo comportamiento que merezca la aprobación del grupo. a su vez, la reacción social ante un comportamiento le impone un papel que, si es asumido por el individuo, exagera de nuevo las reacciones sociales. Es lo que se denomina teoría del etiquetaje. Por ejemplo. el delincuente que ha estado internado en prisión manifiesta un comportamiento diferente del enfermo internado en un hospital. La reacción social, que castiga a uno y cuida a otro, acentúa esa oposición. Incluso conductas semejantes en su realización reciben por parte de la sociedad respuestas diferentes, ya que depende de quién realice el comportamiento.

Cuanto más peligrosa sea la desviación para el orden social, más enérgica será la reacción, que tiende a corregir o neutralizar el desequilibrio producido. Además, la contundencia de la respuesta dependerá de la cualidad de la diferencia exhibida, de su grado de peligrosidad para el mantenimiento de los supuestos básicos de la ordenación social del grupo y de la visibilidad de la desviación. Cuando el comportamiento desviado se tolera puede llegar a mitificársele (como las excentricidades del artista e incluso el papel del "tonto del pueblo"), lo cual, por otra parte, persigue el objetivo de anular, invalidar y ocultar el posible mensaje de lo considerado "pintoresco".

Otra concepción de normalidad es la consideración de normal como lo adaptado a la realidad. Pero hay que tener en cuenta que el concepto de utilidad si lo aplicamos a la normalidad humana, es subjetivo, ya que lo "útil" para el enjuiciador o evaluador puede no equivaler a lo útil para el enjuiciado o evaluado. La percepción de la realidad está en función del grupo a que se pertenece y de la evolución biográfica personal.

Psicológico: Desde este criterio se puede considerar la normalidad desde diferentes perspectivas:

    • Como Adaptación: El individuo es invitado a atenerse a un tipo determinado de comportamiento, de normalidad, si no quiere correr el riesgo de caer en el trastorno mental o en el comportamiento antisocial.
    • Como Integración: En este sentido, a veces, la pérdida de la normalidad es un trastorno pasajero, una crisis breve que incluso puede suponer un desahogo, una explosión de contradicciones y tensiones largamente acumuladas. Precisamente ese "viaje a la locura" va a permitir el reingreso en la normalidad.
Con todo lo anterior, podemos deducir que es normal:
  • Aquel que no se considera y, sobre todo, que no es considerado como afecto a los problemas de competencia de la Psiquiatría y la Psicología Clínica. Es decir, aquel que no se considera trastornado y no es etiquetado como tal, que es aceptado por su ambiente como un indivudo que no necesita ser curado.
  • Aquel que se tolera a sí mismo y es tolerado. 
Será normal aquel que se adapta o se conforma a las reglas de juego y, por tanto, no tiene graves problemas ni los plantea.

Jurídico: Este criterio no se plantea el análisis de la conducta sino sólo su posible peligrosidad para la sociedad. Si por sociedad se entiende la comunidad social, el objetivo de la ley será la protección de todos ciudadanos. Considerará anormal, desviado o delincuente, a todo aquel que ponga en peligro las estructuras sociales.

Al analizar  la inadaptación social hay que tener en cuenta que las normas y leyes sociales favorecen a unos individuos y desfavorecen a otros; y que nuestro juicio será siempre un juicio valorativo, que nuestros planteamientos son parciales y que nuestra propia visión de la realidad puede ser muy diferente de la de aquel a quien estamos diagnosticando o juzgando.


Valverde Molina, J. (1996) "El proceso de Inadaptación Social" Edit. Popular.  Madrid

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4 comentarios:

  1. He descubierto hoy tu blog y me ha encantado.
    Me gustaría que te pasases por esta dirección:
    http://psicozel.blogspot.com.es/
    y recogieses un premio que te he dejado allí, por las interesantes aportaciones que haces aquí.
    Un saludo.

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  2. Yolanda, muchas gracias por el premio que me has dejado en tu blog. Una grata sorpresa. Felicidades por tu premio.
    Saludos!

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  3. He estado leyendo tu articulo Sonia, la verdad ahora que ya no publico tanto como antes a ver si me da más tiempo para leeros a los demas y sencillamente "aprender" y "disfrutar". Gracias por el enfoque que has dado al tema de la marginalidad en esta entrada. Yo tiendo a considerar que todo en la vida se construye o se deconstruye.

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  4. Es de Valverde Molina. Es necesario conocer cómo una persona puede llegar a una situación de marginalidad y cómo esa situación le lleva a desarrollar conductas desviadas que dan lugar a la delincuencia. La clave de una buena intervención, ya sea preventiva o de tratamiento, está en conocer el proceso vital del sujeto, si no lo tenemos en cuenta, fracasaremos.

    Muchas gracias por tu comentario, Juan Carlos.

    Saludos!!

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